Introducción al proyecto

El Projecte Malakoff busca potenciar la biomasa que rodea la isla, creando o conservando refugios de protección y reproducción para la vida marina. Al mismo tiempo, fomenta las actividades respetuosas con la naturaleza, tanto en lo que se refiere al pueblo menorquín, como para atraer turismo nacional e internacional, ya que supondría un factor de desestacionalización. De esta forma, el tejido empresarial turístico se vería favorecido con un nuevo nicho de mercado, el cual aportaría un valor añadido a Menorca.

Menorca, con excelentes condiciones de buceo, un abanico de posibilidades aún por explotar y sin una competencia cercana en cuanto a actividad recreativa subacuática, tiene un gran potencial para que esto ocurra.

A esta isla la rodean unas aguas cristalinas que difícilmente pueden encontrarse en otros puntos de la costa mediterránea española. También unas temperaturas, atmosféricas y marinas, mucho más elevadas que las de los países de donde provienen los principales turistas: alemanes, ingleses y rusos. Estas son justamente las tres nacionalidades con mayor número de turistas que viajan alrededor de todo el mundo por motivos de buceo.

Nombre del proyecto: Malakoff

Hemos dado el nombre de Malakoff a este proyecto por diversos motivos.

Primero porque surge durante el proceso de investigación para esclarecer la historia del naufragio de este buque en las aguas de la costa sur de Menorca en 1929. Esta investigación de varios años finalmente ha finalizado con la publicación de un libro.

Segundo porque podemos asegurar, sin miedo a equivocarnos, que el buceo en este pecio no deja indiferente al buceador que lo visita, el cual puede bucear en él una y otra vez sin aburrirse de ello.

Lo que hace tan diverso algo que en apariencia es un único paisaje, sin duda lo debemos atribuir a la vida que lo habita, que aporta sentido al fondo marino y una belleza cambiante y por ello muy atractiva. Dependiendo de la época del año y de las condiciones del mar, el visitante puede observar diferentes comportamientos de las especies, que utilizan el pecio como refugio, como lugar de caza, de fecundación, para desovar, etc.

En nuestra opinión el Malakoff es una de los mejores puntos de buceo, sino el mejor de la isla. Ello ha provocado que sumemos unas 60 inmersiones realizadas sobre sus restos, que se encuentran a 38 metros de profundidad, un fondo asequible para cualquier buceador con experiencia.

Y el tercer motivo es porque se trata de un modelo de pecio que ya funciona, como ecosistema y como atracción turística, pero que está en peligro de desaparecer si no se hace algo para preservar su vida, su memoria y sus restos.

Por todos estos motivos, este proyecto coge su nombre: Malakoff. Y lo ideal, para que la Isla se convierta en un modelo de referencia, sería repetir esta experiencia en las diferentes zonas de la costa menorquina con potencial para ello.

Queremos aprovechar para dedicar este proyecto a la memoria de todas las personas que perdieron la vida en aquel trágico naufragio, cuyos hechos son parte inseparable de la historia de Menorca y de todos los menorquines.

Beneficios del proyecto

Los tres principales beneficios de este proyecto, y a la vez, los objetivos que nos mueven a llevarlo a cabo, son:

1. Ecológico

Contribuir al aumento de la biomasa y la biodiversidad en las zonas donde se creen pecios protegidos.

En primer lugar, esto protegería y potenciaría la riqueza de la vida marina de cada zona protegida, creando pequeñas reservas aisladas.

En segundo lugar, esta diversidad de puntos aislados podría crear una red alrededor de la isla, favoreciendo la conectividad entre ellos y permitiendo rutas de tránsito entre las especies.

Y en tercer lugar, esto puede enriquecer y nutrir otras zonas que queden fuera de los puntos protegidos. La idea es que las áreas protegidas funcionen como ecosistemas estables capaces de acoger fauna, que ya en su etapa adulta pueda emigrar a las zonas no protegidas y donde no haya restricciones de pesca recreativa.

2. Cultural

Mantener viva la historia de los naufragios en Menorca.

Una parte importante de los actuales barcos hundidos fueron por causas accidentales. Algunos de hace algunas décadas y otros de hace algunos siglos. Algunos eran cargueros y otros barcos de pasaje. Detrás de cada barco hundido hay vidas humanas, rescatadas con vida o hundidas en el mar. Estos hechos, al fin y al cabo, forman parte de la historia de Menorca y son parte intangible de nuestro patrimonio. Lo único que nos queda para conservar este trozo de historia yace en el fondo del mar.

3. Económico

Crear un nuevo sector turístico en la isla: el buceo.

No hablamos de cambiar los modelos ya existentes, sino de añadir uno nuevo. Un nuevo sector para el visitante que pueda venir a la isla atraído por el paisaje subacuático. Del mismo modo que poco a poco también lo está haciendo el turismo que viene atraído por el “Camí de cavalls”.

Un nuevo sector que apueste por un turismo de calidad y a la vez sano, un turismo que admire y respete nuestra isla como lo hacemos todos los menorquines.

proyecto malakoff

Fases del proyecto

1º Fase

Como punto de partida, nuestro interés se focaliza en la protección del Malakoff. Si la actual legislación lo permite, la idea sería la prohibición de cualquier actividad pesquera en el entorno del pecio, tanto profesional como recreativa.

Esta idea también tiene que ir acompañada de la creación de una campaña de concienciación enfocada a diferentes sectores profesionales y sociales, tales como: las cofradías de pescadores, los clubs náuticos, de los cuales especialmente las secciones de pescadores, las escuelas de educación primaria y también los medios de comunicación para, a través de ellos, explicar los beneficios de este proyecto al mayor número de personas posible, de la Isla y de fuera de ella.

proyecto malakoff

Fases del proyecto

2º Fase

La segunda fase consistiría en aplicar el modelo de la primera fase a otros pecios ya existentes en los fondos marinos de Menorca.

A este punto, ya no se trataría sólo de un pecio aislado, sino de la creación de una red de barcos hundidos alrededor de la isla. Se debería hacer un inventario, tomar fotografías e ilustrar mapas, con el fin de realizar informes de cada pecio y crear un catálogo uniforme que muestre la idea de un circuito de pecios donde realizar un buceo de gran calidad.

Esta red constaría de siete pecios: Francisquita (49m), Plataforma (38m), Amnesia (57m), Malakoff (39m), Ocean Diver (26m), Santa Clara (45m) y Georgia K (95m).

El inconveniente es que, aunque ya haya siete barcos hundidos cerca de la costa, solo tres de ellos son aptos para buceadores no avanzados. Esto nos lleva a la tercera fase.

proyecto malakoff

Fases del proyecto

3º Fase

La última fase sería la de ampliar esta red de barcos hundidos, especialmente en zonas no muy profundas, para que sean accesibles al mayor número de personas posible. Esto significa, el hundimiento de más barcos para crear nuevos arrecifes artificiales. Obviamente estudiando su ubicación en la zona que más convenga por motivos ecológicos, y siempre buscando un equilibrio entre las propuestas de los técnicos en ciencias del mar y el interés turístico que pueda beneficiar a los centros de buceo de diferentes poblaciones de la isla.

Un ejemplo sería el barco ‘Mouldi’, actualmente amarrado en el puerto de Mahón, y que ha sido motivo de diferentes quejas. Hundir este barco sería un primer paso para empezar la creación de esta red de pecios.

En definitiva, la meta de este proyecto es situar Menorca en el mapa del buceo nacional e internacional, con una red de pecios lo más accesible, rica y extensa posible, comparable en términos turísticos a un parque subacuático, que al mismo tiempo ayude a conservar la memoria histórica y que proteja de una vez por todas y de forma real el fondo marino de la isla, potenciando las actividades respetuosas y el conocimiento entre las nuevas generaciones.

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Presente y futuro del turismo de buceo

El turismo que actualmente visita Menorca no lo hace en absoluto por el buceo. Claro está que en esta isla se bucea, pero el turista no viene aquí especialmente para ello sino que lo hace como una segunda actividad, algo complementario a otras actividades como el visitar nuestras playas y calas.

Esto se debe a que actualmente Menorca no ofrece nada especial respecto a otros destinos de buceo. Su punto a favor es que las aguas menorquinas son de una gran transparencia, pero el buceador busca algo más. Busca gran cantidad de vida marina o algo muy específico que ver.

Ya hace unos 15 años, cuando se realizó un campeonato del mundo de fotografía subacuática, todos los participantes coincidieron en afirmar que existe una gran calidad de las aguas, pero una gran escasez de especies marinas. De esto ya hace varios años, ahora la situación es peor.

Por este motivo, creemos que este proyecto es interesante, ya que aporta algo nuevo, un nuevo reclamo turístico, que engloba un segmento de población muy importante nivel cuantitativo y cualitativo. Menorca necesita una razón para que el turismo de buceo elija Menorca y no cualquier otro sitio del Mediterráneo o del mundo.

Y Menorca tiene el potencial para ofrecer dos de las cosas que el buceador más busca: barcos hundidos y gran cantidad de vida marina. Todo ello en un marco incomparable, que es la belleza de la costa menorquina. El potencial está ahí, solo hace falta utilizar las herramientas.

El sector turístico del buceo es un modelo muy similar al del esquí alpino, ya que se basa en una actividad física y de contacto con la naturaleza. Necesita de unas condiciones naturales, climatológicas y técnicas particulares. Y en general, va dirigido a un turista de un nivel económico medio alto.

Cada año se registran unos 20.000 nuevos buceadores en España y unos 500.000 en todo el mundo (datos facilitados por www.padi.com). Y en los próximos 10 años se estima que existirán más de 14.000.000 de buceadores activos a nivel mundial.

Estos datos nos muestran que el buceo es un sector turístico con gran crecimiento y con un gran potencial a corto, medio y largo plazo.

Diferenciación turística

Hay cuatro puntos diferenciadores que hacen que este proyecto pueda convertir a Menorca en un elección diferente y mejor a las ya existentes en términos de buceo.

1. Internacionalidad

A diferencia de otros países e islas competidoras a nivel de buceo, Menorca es uno de los puntos más cercanos al turismo internacional que ya nos visita, y que lo seguirá haciendo si se le ofrece valores añadidos y complementos a la actividad clásica de sol y playa.

2. Desestacionalización

Este proyecto nos ofrece una actividad que va más allá de los tres meses de verano. Por nuestra experiencia, podemos constatar que nuestras aguas son confortables para el buceo entre 7 y 9 meses al año. De Marzo a Noviembre o de Abril a Octubre, dependiendo de la meteorología de cada año.

Para el turismo del norte de Europa, las aguas de Menorca guardan unas temperaturas muy confortables durante la mayor parte del año. Si lo comparamos con los mares de sus zonas, podemos decir que nuestras temperaturas marinas mínimas rozan sus temperaturas marinas máximas. Por lo que el turista del norte de Europa siempre ve el Mediterráneo como un lugar cómodo y atractivo para el buceo.

3. Calidad de las aguas

En Menorca, por la ausencia de ríos que desembocan al mar, tenemos unas aguas muy cristalinas y con mucha visibilidad, ideal para el buceo en pecios. Porque para disfrutar de este tipo de buceo, lo ideal es poder apreciar la grandeza del barco hundido. Si la visibilidad es buena, como es nuestro caso, el pecio siempre muestra su esplendor. Esto es una ventaja frente a todo el litoral de la península Ibérica, donde tienen ríos y mas cantidad de sedimentos que enturbian las aguas.

En comparación con sitios como Portugal o Canarias, donde el océano juega un papel destacado, en el Mediterráneo gozamos de una mayor tranquilidad en las aguas, lo que nos ofrece más seguridad y más días de calma en el mar.

4. Biodiversidad

Si realmente queremos jugar la baza diferenciadora con otros pecios del mundo, y ponernos a su altura o incluso superarlos, es esencial crear pequeñas reservas que permitan rodear los barcos de vida. Se trata de ofrecer una apuesta segura que pueda decantar la elección del buceador. Porque a pesar de que los pecios ya tienen atractivo por sí mismos, si a un buceador le das a escoger entre un barco hundido, vacío de vida y un barco hundido, repleto de vida, la respuesta es obvia. Escogerá el que más vida tenga.

Crear una reserva marina en cada pecio, ocasionará que se creen ecosistemas repletos de vida, los cuales a la vez nutrirán otras zonas no protegidas y que acabarán beneficiando a los pescadores locales.